21-06-15
De cómo tramita la violencia el discurso religioso
Existe un metalenguaje sobre la violencia que hace aparecer a ciertas religiones, la cristiana por ejemplo, como sinónimo de paz. El mismo circula dejando a un lado un interesante texto cuya identificación es Salmo 137 y dice así: <Junto a los ríos de Babilonia allí nos sentábamos y llorábamos acordándonos de Sion; de los sauces del lugar habíamos colgado nuestras arpas. Y nuestros carceleros nos pedían canciones, nuestros asoladores nos pedían alegría. Cantadnos un cántico de Sion, nos dijeron. ¿Cómo cantar los cantos de Jahveh en tierra extraña? Jerusalem, si llegara a olvidarte, que mi mano derecha se seque; que mi lengua se pegue al paladar si alguna vez no te recuerdo; si no pongo a Jerusalem por encima de toda alegría. ¡Oh, Jahveh! Recuerda los hijos de Edom el día de Jerusalem, cuando decían: arrasadla, arrasadla hasta los cimientos. Oh, Babilonia, que nos devastaste, bendito quien te haga pagar lo que nos hiciste, bendito el que tome a tus niños y los estrelle contra las piedras> Esto data del Siglo VI a. C., y se intuyen imágenes de la representación social de venganza, odio, resistencia y persona humillada. De tal manera que sobre el fenómeno de la violencia hay mucho que decir en este clima cultural postmoderno, más allá de un decreto de paz cuando se mantienen aquellas condiciones de incomodidad para la persona sometida. El debate no se termina.
domingo, 21 de junio de 2015
sábado, 6 de junio de 2015
Saludos, de nuevo intentando mantenerme en la crítica. Tenía descuidado el Blog, en parte por pereza y también porque no tenía mucho que decir. Ahora pienso hay algo por allí en mis neuronas que dentro de la nube que cubre a Venezuela busca repensarla. Qué tenemos hoy, pues un cierto capricho del gobierno por hacer revivir viejas ideas estalinistas sin importar las consecuencias de ello. Es así como la burocracia, la escasez, la manipulación discursiva y otras cosas más nos muestran cómo ser intolerantes y pobres vendiendo el principal producto que mueve a la sociedad del capital: el petróleo. En esa tarea destacan formaciones discursivas interesantes: Violencia, atracos, inseguridad, persecución política. De hecho, cómo llamar a esta sociedad se convierte en un desafío para las ciencias sociales, No sólo abundan las contradicciones sino que el malestar se instaló en nuestra cotidianidad para decir que no era cierto eso de que en Venezuela estaba el Paraíso, pues lo que tenemos no lo enviaron los extraterrestres. Qué pasaba entonces. Ausencia de crítica pudiera ser un punto de referencia para debatir. Tal malestar, en un mundo postmo, con el dinero digital globalizado y una cultura del consumo nos dice que la satisfacción a necesidades elementales se convirtió en objetivo político del gobierno (cívico-militar) inaugurado por el Sr. Hugo Chávez y como tal fue atacada y negada al punto de tener que hacer hoy largas colas, con la respectiva agresión entre la gente. El vacío, la duda, la nostalgia y la incertidumbre pasaron a ser ahora las claves del sentido existancial; pues no sabemos qué será lo trágico el día siguiente de nuestra noche. De cuál cultura hablamos hoy entre nosotros para cubrirla con eso tan etéreo como El socialismo del siglo XXI. Incluso la idea de crisis es insuficiente para dar cuenta de esta pesadilla política. ¡Puede llamarse sociedad a esta montonera que tenemos! Que otros me ayuden a descifrar esta maraña de mentiras cruzadas con la complicidad internacional de quienes nombran la democracia hasta que las migajas del petróleo les llegan. La invitación a debatir está abierta.
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